«¡Bienvenidos al festival del babero y las manos manchadas! Aquí tenéis las pruebas gráficas de la última incursión del Club Álava en el mundo de los crustáceos.
Como veréis en las fotos, este año hemos batido el récord de ‘pelado sincronizado’ y hemos demostrado que una pinza de buey de mar no es rival para un socio del club con hambre. Si en las fotos veis a alguien con la mirada perdida, no es que esté disfrutando del paisaje, es que está calculando cuánto espacio le queda para el postre después de tanta nécora. ¡Pasen y vean nuestro sacrificio por la gastronomía!»